February 2010, Volume 9, Issue 1
ISSN 1703-7964

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Madeleine Bélanger Dumontier
Editor

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Segunda victoria consecutiva: Todos los ojos sobre Evo Morales

Ronald Rojas y Tandy Shephard

Foto: Tandy Shephard
Un grupo de indígenas se reúne al frente de la Corte Nacional Electoral en La Paz, Bolivia, a principios de Diciembre del 2009.

La reciente elección en Bolivia ha sido una de las más predecibles de su historia democrática, pues de antemano se sabía que el Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Evo Morales, iba a ganar las elecciones. A pesar de ello, antes de los comicios, los medios de comunicación trataron de influenciar a los votantes mostrando a Morales como un líder que no había cumplido sus promesas y que anteponía sus intereses personales a los del pueblo boliviano. Finalmente, la oposición fuertemente disminuida por su falta de estructura y debilidad en su discurso hicieron que estas elecciones se centraran esencialmente en presagiar la magnitud de la victoria de Morales y verificar si éste lograría la mayoría absoluta en el Congreso, lo cual le permitiría tener control total de las estructuras estatal y gubernamental.

La victoria del líder indígena, que alcanzó el 64 por ciento del total de los votos, ha sido contundente e histórica, pues no sólo ganó en sus bastiones tradicionales, sino que también mejoró su votación en regiones donde hace unos años no se animaba siquiera a viajar. Morales ganó en todos los departamentos con excepción de Santa Cruz, Beni y Pando, donde Manfred Reyes del partido Plan Progreso para Bolivia (PPB) obtuvo la mayoría. En comparación con los resultados obtenidos en 2005, el incremento del apoyo al MAS en 2009 es evidente (ver Figuras 1 y 2).

Figura 1: Resultados de las Elecciones Generales de 2009 en Bolivia por Departamento

Fuente/Source: Electoral Geography 2.0: Mapped Politics
http://www.electoralgeography.com/new/en/countries/
b/bolivia/bolivia-presidential-election-2009.html

Figura 2: Resultados de las Elecciones Generales de 2005 en Bolivia por Departamento

Fuente: Electoral Geography 2.0: Mapped Politics
http://www.electoralgeography.com/new/en/countries/
b/bolivia/2005-president-elections-bolivia.html

Implicaciones de la victoria

El triunfo inobjetable del MAS, sólo comparable con aquellos de la década de 1950 —en la que el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) dominaba la escena política— permite alcanzar conclusiones importantes. En primer lugar, la época de las alianzas partidarias en las que se tenía que negociar en el Congreso para acceder al poder —incluso entre partidos ideológicamente confrontados— se acabó. Ahora se impondrá la hegemonía del MAS como un partido de Estado, en la que será difícil diferenciar los límites entre el gobierno, el partido y los movimientos sociales.

En segundo lugar, el MAS tendrá el control total del poder. El 64 por ciento le permite tener más de dos tercios en la Cámara de Diputados y Senadores, con lo cual podrá nombrar a todas las autoridades. En síntesis, tendrá el control de todos los poderes del Estado: ejecutivo, legislativo, judicial y electoral. Incluso tiene la posibilidad de ser reelecto, si decide modificar nuevamente la constitución a su favor.
En tercer lugar, el liderazgo de Morales ha sido ratificado plenamente, en especial por su rasgo populista que le ha permitido permeabilizar su déficit en el desarrollo de políticas públicas, expresado en incrementos de los niveles de pobreza y en la intensificación del desempleo desde que asumió la Presidencia en el 2006.

Morales, luego de haber dedicado su primera gestión a consolidar políticamente su victoria de 2005, tiene como reto principal comenzar a desarrollar políticas públicas que puedan mejorar efectivamente la calidad de vida de todos los bolivianos. Es una oportunidad única que puede ser aprovechada.

Monitoreando el progreso a través de los medios

La pregunta relevante es cómo sabrán los ciudadanos si el país progresa en el gobierno de Evo Morales. En Latinoamérica, como en otras regiones, los ciudadanos dependen de los medios de comunicación para recibir información sobre lo que sucede. En el 2009, Latinobarómetro, un estudio anual de opinión pública, reportó que el 84 por ciento de los Latinoamericanos confía en la televisión para obtener información sobre asuntos políticos. Los medios bolivianos, por lo tanto, tendrán un rol importante en la información a los ciudadanos sobre los logros y debilidades de Morales en los años venideros.

Lamentablemente, debido a temas relacionados con la propiedad de los medios y falta de transparencia, asegurar que el público tenga acceso a información objetiva y equilibrada puede ser problemático, lo cual afectaría su capacidad de tomar decisiones fundamentadas y objetivas.

El trabajo de los medios en las pasadas elecciones es un ejemplo concreto de cobertura políticamente sesgada y orientada a manipular la opinión pública. Varias de las redes de televisión privadas trataron de utilizar sus espacios para generar una imagen positiva de los partidos de la oposición mientras creaban dudas en los electores sobre la capacidad de Morales para ejercer como presidente en un segundo mandato. Por ejemplo, una conocida red televisiva privada de Santa Cruz, región antagonista al MAS, dio espacios prioritarios a los partidos opositores a Morales (i.e. PPB, Alianza Social, Alianza por el Consenso y la Unidad Nacional), transmitiendo imágenes en su favor que hacían énfasis en mensajes sobre cambio, unidad, progreso, trabajo, apoyo y desarrollo. En contrapartida, cuando esta red se refería al MAS se mostraban imágenes negativas del gobierno de Morales, resaltando sus fracasos e incapacidad. Asimismo, esta estación propagó dudas sobre el trabajo de la Corte Nacional Electoral, especialmente sobre la posibilidad de fraude debido a problemas con el nuevo sistema de votación biométrico.

Si se considera el control que los medios tienen sobre el tipo de información transmitida, ¿estarán los bolivianos en capacidad de tomar decisiones basadas en información objetiva sobre el desempeño de Morales en los próximos cinco años? Como se mostró, en este caso la transmisión de mensajes negativos no tuvo un impacto significativo en las intenciones de voto de los ciudadanos, pero muestra el poder que tienen los medios al transmitir información que refleja intereses y opiniones específicos. También muestra que la información transmitida por los medios no es siempre objetiva cuando en realidad los medios deberían difundir información sin sesgo para permitir a los ciudadanos tomar decisiones precisas, especialmente cuando éstas tienen un papel importante en la construcción de la democracia. Esto es especialmente importante considerando el panorama hegemónico de control total del poder que tendrá el MAS. Los bolivianos tienen el derecho a información correcta y valedera sobre el desarrollo, o ausencia de, logrado bajo la dirección de Evo Morales, y los medios serán las herramientas fundamentales para evaluar estos cambios.blue square

Ronald Rojas trabaja para FOCAL como Gerente de Proyectos en Educación y Salud.Tandy Shephard es gerente del proyecto de FOCAL ‘Mapeo del Conocimiento para el Desarrollo en las Américas’. Proyectos incluyen Mapeo de los Medios de Comunicación en las Américas y Mapeo de Inmigraciones desde las Américas. Se puede contactarla a: tshephard@focal.ca.

 

 


 

 


 

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